Se dio un rápida ducha, se puso unos vaqueros, la primera camiseta que encontró y con el café aún en la garganta se marchó.
Después de un agradable paseo por la zona vieja, llegó a la comisaría dirigiéndose a la 3ª planta donde se encontraba el despacho del comisario, no sin antes darle el afectuoso beso de todas las mañanas a Laura, su secretaría desde que había ingresado en el cuerpo.
-Que tal va el asunto ´´personaenongrata´ le pregunto el comisario nada más aparecer por la puerta.
Después de un agradable paseo por la zona vieja, llegó a la comisaría dirigiéndose a la 3ª planta donde se encontraba el despacho del comisario, no sin antes darle el afectuoso beso de todas las mañanas a Laura, su secretaría desde que había ingresado en el cuerpo.
-Que tal va el asunto ´´personaenongrata´ le pregunto el comisario nada más aparecer por la puerta.
-Va como debe ir, Rosalía esta haciendo un gran trabajo, en poco tiempo ya formara parte del equipo de Meigallo.
- Me alegro. A seguir trabajando. Sabes que tenemos al fiscal encima verdad?
-Si Papa no te preocupes todo saldrá bien.
-confió en usted inspector
-Espera¡¡¡¡ gritó a Alberto mientras este abría la puerta para dirigirse a su mesa .
-Si ?
Alberto, como vuelvas llamarme papa, te despido , le dijo con un una sonrisa en la boca.
- No volverá a pasar comisario Sabucedo, respondió Alberto ya fuera del despacho.
-Juancho está el equipo en su sitio?
-Si, Rosalía ya esta esperado a el Bardo y la furgoneta ya esta en su sitio.
-Bien, estaré en documentación, cuando llegue me avisas ipso facto entendido¡¡? preguntó Alberto con un tono imperativo, poco habitual en él.
Rosalía, vestida con un precioso vestido marrón, el cual dejaba al aire su bonita espalda, estaba esperando en la terraza de la cafetería Grettel , a el Bardo, para ´´firmar´´ el acuerdo y entrar en la banda de Meigallo. Sin embargo no podía dejar de pensar en Alberto y en lo que había sucedido en las últimas semanas. A las 9:56 llegó el Bardo, vestido con un impecable traje gris, con un pitillo en la boca y sus Ray-Ban de grandes cristales verdes, aunque el día estaba un poco nublado. Detrás dos armarios vestidos con un traje negro y con cara de no ser demasiado amigables, ni inteligentes, porque no decirlo.
Buenos días señorita Andrea,(alias de Rosalía) está usted muy guapa ,hoy
Dejemos de cumplidos y vayamos al grano
Veo que es usted directa, aquí tiene su trabajo dijo mientras le entregaba un sobre cerrado con el símbolo de la banda(una enorme tortuga roja con una M gigante en su caparazón). Hasta la próxima preciosa. dijo a modo de despedida mientras le guiñaba un ojo
-Quietos , no los sigáis entendido no los sigáis, volved aquí , se oyó por los altavoces de la furgoneta que estaba vigilando a Rosalía
Ok orden recibida.
Rosalía cogió el sobre y sin mirarlo lo metió en el bolso y se dirigió a la casa nido, la cual a partir de ahora sería su casa.
-Juancho está el equipo en su sitio?
-Si, Rosalía ya esta esperado a el Bardo y la furgoneta ya esta en su sitio.
-Bien, estaré en documentación, cuando llegue me avisas ipso facto entendido¡¡? preguntó Alberto con un tono imperativo, poco habitual en él.
Rosalía, vestida con un precioso vestido marrón, el cual dejaba al aire su bonita espalda, estaba esperando en la terraza de la cafetería Grettel , a el Bardo, para ´´firmar´´ el acuerdo y entrar en la banda de Meigallo. Sin embargo no podía dejar de pensar en Alberto y en lo que había sucedido en las últimas semanas. A las 9:56 llegó el Bardo, vestido con un impecable traje gris, con un pitillo en la boca y sus Ray-Ban de grandes cristales verdes, aunque el día estaba un poco nublado. Detrás dos armarios vestidos con un traje negro y con cara de no ser demasiado amigables, ni inteligentes, porque no decirlo.
Buenos días señorita Andrea,(alias de Rosalía) está usted muy guapa ,hoy
Dejemos de cumplidos y vayamos al grano
Veo que es usted directa, aquí tiene su trabajo dijo mientras le entregaba un sobre cerrado con el símbolo de la banda(una enorme tortuga roja con una M gigante en su caparazón). Hasta la próxima preciosa. dijo a modo de despedida mientras le guiñaba un ojo
-Quietos , no los sigáis entendido no los sigáis, volved aquí , se oyó por los altavoces de la furgoneta que estaba vigilando a Rosalía
Ok orden recibida.
Rosalía cogió el sobre y sin mirarlo lo metió en el bolso y se dirigió a la casa nido, la cual a partir de ahora sería su casa.
CONTINUARÁ.....
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